Me gusta el juego en el que te desnudas, nos desnudamos.
Somos el que somos, uno frente al otro. Desarmados. Juntos. Solos. Temerosos. Inquietos. Amorosos.
Voy encontrando el lenguaje del silencio, del espacio, de los huecos, de las huellas en tu frente.
Son las batallas perdidas, son las heridas que me apresto a curarte.
Hablas y tu voz dice poco a lado de tus ojos. Tus ojos cantan y yo alucino al sentirlos.
Tus ojos que palpitan para mi, que respiran esta cercanía.
Tu piel que no he tocado, pero ya es mía. Siempre ha sido mía. Como el viento al tiempo.
Tus ojos, siempre negros, siempre eternos.
El misterio de lo que no has dicho y de lo mucho que yo imagino.
El delirio de tus dedos pintando poemas en mis manos.
Tus ojos negros, de nuevo. Presentes, vibrantes.
La cadencia de tus ojos con tus pensamientos, lo que diras, lo que vendrá.
Que salga el sol para vivir lo que vendrá.
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lunes, 28 de diciembre de 2009
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Mi alma mater???
Sin duda son nuestros padres, abuelos, las personas más cercanas a nosotros cuando somos niños los que nos enseñan el significado de la palabra amor. Nuestras emociones, sensaciones y pensamientos al percibir el mundo y la realidad siempre tendrán ese toque que se nos tatuó cuando muy pequeños y que incluso a veces sólo aparece en el inconsciente.
Poco a poco, a lo largo de la vida, se van sumando personas, experiencias, lugares, libros, música, momentos que van ajustando esa perspectiva, encaminando nuestros sueños, descubriendo nuestra vocación. En ese proceso existe un rol muy trascendental, que es el de los profesores. No recuerdo, no concibo la vida escolar por los edificios, las instalaciones, los libros o cuadernos, lo que más dejó impacto en mí fueron las enseñanzas que juntos construimos, tantos amigos en el camino y muchos maestros que sin duda cambiaron mi vida, orientaron mi camino y a los que siempre estaré muy agradecida.
Siempre he dicho que estudié en una gran escuela, pero no por su prestigio mercadológico y mediático, no por sus instalaciones de primer mundo, ni por la libertad que gozamos, digo que es una gran escuela simplemente por su gente, por todo lo que dejamos ahí mes con mes, por todas las historias, los apodos, las desveladas, los nervios, las risas, por la gente que cambió mi vida.
Y hoy simplemente no puedo creer que la institución, el sistema, o como se llame, esté dándole la espalda a toda esa gente que se la ha pasado generación tras generación dándolo todo por los alumnos. Sé que hay muchos profesores malos, más que malos mediocres, pero sé también que los pocos buenos que estaban en ese lugar, me hicieron una mejor persona y eso no lo paga una colegiatura, ni un crédito, ni nada, eso sólo se paga con agradecimiento. Mi agradecimiento es sobre todo para una persona que a mis 17 años, algo confundida y queriendo estudiar Actuaría, me enseñó el maravilloso mundo de la economía y desde entonces me enamoré de esta profesión. Mi agradecimiento es para Marcela.
Veo con tristeza como el sistema de empresa privada que rige a mi universidad, puede más que su función final de formar personas. Con decisiones como correr a los mejores profesores del sistema y de muchos años, van a privar a nuevas generaciones de personas que refuercen y engrandecen tu vocación, que te enseñan a trabajar por amor a este país, que te inculcan la ambición por ser alguien en la vida, la confianza en ti mismo, el soñar muy alto.
Hoy no estoy orgullosa de mi Alma Mater, ni de sus formas de operar y deshacerse de la gente, de “reestructurar” los campus, de “fusionar” carreras (como si fueran empresas, como si la vocación se pudiera fundir con otra). Mi carrera de Economía desapareció y se fusionó con Finanzas (porque éramos muy pocos y nunca fuimos negocio), ahora se llama Economía y Finanzas, ¿pero qué harán las nuevas generaciones de economistas que, como a mí, ni siquiera nos gustan las finanzas?
En unos meses mi hermana entrará a la universidad y me siento insegura por la calidad educativa que recibirá, no medida por el trabajo que pueda conseguir, ni por el dinero que pueda ganar, sino por lo que va a influir en su vida para orientar verdaderamente su vocación y hacerla crecer como persona. Parece que con los años, en lugar de progresar las instituciones se achican en pro de la modernidad y estoy a favor de la evolución, pero no a costa del poco avance que llevabamos en educación.
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Poco a poco, a lo largo de la vida, se van sumando personas, experiencias, lugares, libros, música, momentos que van ajustando esa perspectiva, encaminando nuestros sueños, descubriendo nuestra vocación. En ese proceso existe un rol muy trascendental, que es el de los profesores. No recuerdo, no concibo la vida escolar por los edificios, las instalaciones, los libros o cuadernos, lo que más dejó impacto en mí fueron las enseñanzas que juntos construimos, tantos amigos en el camino y muchos maestros que sin duda cambiaron mi vida, orientaron mi camino y a los que siempre estaré muy agradecida.
Siempre he dicho que estudié en una gran escuela, pero no por su prestigio mercadológico y mediático, no por sus instalaciones de primer mundo, ni por la libertad que gozamos, digo que es una gran escuela simplemente por su gente, por todo lo que dejamos ahí mes con mes, por todas las historias, los apodos, las desveladas, los nervios, las risas, por la gente que cambió mi vida.
Y hoy simplemente no puedo creer que la institución, el sistema, o como se llame, esté dándole la espalda a toda esa gente que se la ha pasado generación tras generación dándolo todo por los alumnos. Sé que hay muchos profesores malos, más que malos mediocres, pero sé también que los pocos buenos que estaban en ese lugar, me hicieron una mejor persona y eso no lo paga una colegiatura, ni un crédito, ni nada, eso sólo se paga con agradecimiento. Mi agradecimiento es sobre todo para una persona que a mis 17 años, algo confundida y queriendo estudiar Actuaría, me enseñó el maravilloso mundo de la economía y desde entonces me enamoré de esta profesión. Mi agradecimiento es para Marcela.
Veo con tristeza como el sistema de empresa privada que rige a mi universidad, puede más que su función final de formar personas. Con decisiones como correr a los mejores profesores del sistema y de muchos años, van a privar a nuevas generaciones de personas que refuercen y engrandecen tu vocación, que te enseñan a trabajar por amor a este país, que te inculcan la ambición por ser alguien en la vida, la confianza en ti mismo, el soñar muy alto.
Hoy no estoy orgullosa de mi Alma Mater, ni de sus formas de operar y deshacerse de la gente, de “reestructurar” los campus, de “fusionar” carreras (como si fueran empresas, como si la vocación se pudiera fundir con otra). Mi carrera de Economía desapareció y se fusionó con Finanzas (porque éramos muy pocos y nunca fuimos negocio), ahora se llama Economía y Finanzas, ¿pero qué harán las nuevas generaciones de economistas que, como a mí, ni siquiera nos gustan las finanzas?
En unos meses mi hermana entrará a la universidad y me siento insegura por la calidad educativa que recibirá, no medida por el trabajo que pueda conseguir, ni por el dinero que pueda ganar, sino por lo que va a influir en su vida para orientar verdaderamente su vocación y hacerla crecer como persona. Parece que con los años, en lugar de progresar las instituciones se achican en pro de la modernidad y estoy a favor de la evolución, pero no a costa del poco avance que llevabamos en educación.
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domingo, 6 de diciembre de 2009
Si...
Desde hace unos días soy miembro de la Red Mundial de Arte y Cultura, lo cual además de brindarme la oportunidad de conocer a gente muy interesante y linda, me trae nuevos aprendizajes y descubrimientos, como este poema de Ruyard Kipling, rescatado por mi amigo Luis.
Es un poema sabio, completo, profundo y nos pone los piés en la tiera...disfruten...aaaa y el blog de mi amigo Luis es: http://oroyvidrio.wordpress.com para que lo lean.
SI…
Si puedes mantener la cabeza en su sitio
cuando todos la pierden -y te culpan de ello-.
Si confias en ti cuando los otros
desconfían -y les das la razón-.
Si puedes esperar sin cansarte,
Si no mientes cuando te vienen con mentiras
ni odias a los que te odian y, aún así,
no te las das de santo ni de sabio.
Si sueñas, sin llegar a ser esclavo de tus sueños,
Si piensas, pero no te conformas con pensar.
Si te enfrentas al triunfo y al fracaso
y das el mismo trato a esos dos impostores
Si soportas que tuerzan tus palabras
para embaucar a los tontos
Si se rompen las cosas a las que has dedicado tu existencia
y te agachas a rehacerlas.
Si juntas todas tus ganancias para jugártelas a cara o cruz,
y pierdes
y vuelves a empezar de nuevo, una vez más,
sin mencionar siquiera lo perdido.
Si tu corazón, tus músculos, tus nervios
cumplen incluso cuando ya no son
lo que eran, y resistes cuando ya no te queda
sino voluntad de resistir.
Si hablas con multitudes sin perder la honradez
y paseas con reyes sin perder la humildad,
Si no pueden hacerte daño tus enemigos
-tampoco tus amigos- y todo el mundo cuenta
contigo -pero no en exceso-;
Si no desaprovechas ni un segundo
de cada minuto de carrera,
la tierra y cuanto en ella existe es para ti;
y serás, al fin, todo un hombre, hijo mío.
Es un poema sabio, completo, profundo y nos pone los piés en la tiera...disfruten...aaaa y el blog de mi amigo Luis es: http://oroyvidrio.wordpress.com para que lo lean.
SI…
Si puedes mantener la cabeza en su sitio
cuando todos la pierden -y te culpan de ello-.
Si confias en ti cuando los otros
desconfían -y les das la razón-.
Si puedes esperar sin cansarte,
Si no mientes cuando te vienen con mentiras
ni odias a los que te odian y, aún así,
no te las das de santo ni de sabio.
Si sueñas, sin llegar a ser esclavo de tus sueños,
Si piensas, pero no te conformas con pensar.
Si te enfrentas al triunfo y al fracaso
y das el mismo trato a esos dos impostores
Si soportas que tuerzan tus palabras
para embaucar a los tontos
Si se rompen las cosas a las que has dedicado tu existencia
y te agachas a rehacerlas.
Si juntas todas tus ganancias para jugártelas a cara o cruz,
y pierdes
y vuelves a empezar de nuevo, una vez más,
sin mencionar siquiera lo perdido.
Si tu corazón, tus músculos, tus nervios
cumplen incluso cuando ya no son
lo que eran, y resistes cuando ya no te queda
sino voluntad de resistir.
Si hablas con multitudes sin perder la honradez
y paseas con reyes sin perder la humildad,
Si no pueden hacerte daño tus enemigos
-tampoco tus amigos- y todo el mundo cuenta
contigo -pero no en exceso-;
Si no desaprovechas ni un segundo
de cada minuto de carrera,
la tierra y cuanto en ella existe es para ti;
y serás, al fin, todo un hombre, hijo mío.
domingo, 29 de noviembre de 2009
La poesía
La poesía teje emociones, une almas, da forma a las ideas, nos acerca a la locura, pero nos salva de la soledad.
La poesía como idioma, rompe los limites, estira el tiempo, le habla al viento, escribe en el cielo.
La poesía es el compás de las palabras, el regalo que nuestra lengua nos dio. La poesía tan creativa como intensa, tan breve como un beso, tan eterna como el amor.
La poesía que no me abandona aunque haya días como este en el que siento que muchas batallas están perdidas, siempre quedará la poesía....
La poesía como idioma, rompe los limites, estira el tiempo, le habla al viento, escribe en el cielo.
La poesía es el compás de las palabras, el regalo que nuestra lengua nos dio. La poesía tan creativa como intensa, tan breve como un beso, tan eterna como el amor.
La poesía que no me abandona aunque haya días como este en el que siento que muchas batallas están perdidas, siempre quedará la poesía....
sábado, 21 de noviembre de 2009
La magia de la conexión
Llevo como veinticuatro horas pensando en cómo inicia el amor, tratando de hacer memoria de todas las ocasiones que me he enamorado y he encontrado una cosa común y cierta: todo inicia con una decisión.
Si tuviera que resumirla, es una decisión tan grande pero que se da en un segundo, cuando todo parece aclararse y en el interior sabemos que llegó el momento de avanzar, de arriesgar, de compartir lo que hay muy dentro.
Es la decisión que nace a partir de la magia de la conexión. La conexión que hace vibrar los sentidos, que sacude todos los órganos, abre espacios en el estómago, desordena las palabras al hablar, abre paso al airecito que recorre la columna, pone en los ojos un velo azul con el que todo se ve más claro, limpio y alegre y los prepara para brillar como estrellas.
La conexión es lo que vale, sentirla, vivirla, temblar con ella y por ella. La magia viene cuando se repite y se repite hasta que se vuelve un lazo sólido y fuerte como la tierra, inmenso como el mar, deslumbrante como las mañanas claras.
A partir de ese momento, todo cambia. La piel se abre a experimentar nuevas emociones, los ojos brillan porque la plenitud interna se desborda, el rostro dibuja sonrisas antes desconocidas, las tragedias empiezan a ser muy pequeñas y las satisfacciones muy grandes. Y todos estos síntomas, empiezan a apuntar al mismo diagnóstico: irremediablemente amor.
Si tuviera que resumirla, es una decisión tan grande pero que se da en un segundo, cuando todo parece aclararse y en el interior sabemos que llegó el momento de avanzar, de arriesgar, de compartir lo que hay muy dentro.
Es la decisión que nace a partir de la magia de la conexión. La conexión que hace vibrar los sentidos, que sacude todos los órganos, abre espacios en el estómago, desordena las palabras al hablar, abre paso al airecito que recorre la columna, pone en los ojos un velo azul con el que todo se ve más claro, limpio y alegre y los prepara para brillar como estrellas.
La conexión es lo que vale, sentirla, vivirla, temblar con ella y por ella. La magia viene cuando se repite y se repite hasta que se vuelve un lazo sólido y fuerte como la tierra, inmenso como el mar, deslumbrante como las mañanas claras.
A partir de ese momento, todo cambia. La piel se abre a experimentar nuevas emociones, los ojos brillan porque la plenitud interna se desborda, el rostro dibuja sonrisas antes desconocidas, las tragedias empiezan a ser muy pequeñas y las satisfacciones muy grandes. Y todos estos síntomas, empiezan a apuntar al mismo diagnóstico: irremediablemente amor.
Lo que pasa después es otra serie de decisiones, cada una apostando más y más, y lo que más vale es el camino recorrido desde la primer apuesta hasta la eternidad.
El amor es el compañero ideal en el recorrido hacia la eternidad.
Inspirado en la historia de mi amigo twitter @cigarrillo
viernes, 20 de noviembre de 2009
Escribo..
No escribo para perpetuar el presente en el futuro, ni para mantener vivo al pasado en el presente. No escribo de temas ajenos a mí. Tampoco escribo para agradar y complacer-
Escribo porque el juego que más disfruto es acomodar las palabras, torcerlas, doblarlas.
Escribo porque una hoja en blanco es una tentación que debe ser llenada.
Escribo porque algo dentro de mí arde y sólo se calma a través de las letras.
Escribo tal vez porque hablo demasiado y escribir me aclara todo lo que digo.
Escribo como promesa, como defensa, como inspiración y conciencia.
Escribo cuando callo porque el papel y pluma transportan mi esencia.
Escribo despierta, dormida, cansada, porque las palabras me ganan.
Escribo en el inconciente, muy conciente y a veces dormida.
Escribo para compartir, para crecer, para creer…………………
Escribo porque esta forma de vida es la elegí para dar sentido a mi existencia.
Escribo porque el juego que más disfruto es acomodar las palabras, torcerlas, doblarlas.
Escribo porque una hoja en blanco es una tentación que debe ser llenada.
Escribo porque algo dentro de mí arde y sólo se calma a través de las letras.
Escribo tal vez porque hablo demasiado y escribir me aclara todo lo que digo.
Escribo como promesa, como defensa, como inspiración y conciencia.
Escribo cuando callo porque el papel y pluma transportan mi esencia.
Escribo despierta, dormida, cansada, porque las palabras me ganan.
Escribo en el inconciente, muy conciente y a veces dormida.
Escribo para compartir, para crecer, para creer…………………
Escribo porque esta forma de vida es la elegí para dar sentido a mi existencia.
sábado, 14 de noviembre de 2009
Los últimos días de mi vida
Últimamente disfruto mucho de recorrer las calles del centro histórico de mi DFctuoso, desde niña me gusta, pero estos días en verdad he disfrutado el aire de otoño en mi rostro, la gente que cruza de un lado a otro sin parar, los edificios de siglos, el ruido de los vendedores, el olor de los tacos, el coloridos de las tiendas………en fin. Hoy encontré un motivo más para disfrutar: palpar la felicidad de un ser humano haciendo lo que más le gusta genuinamente, sin esperar nada a cambio, ni agradar ni ganar dinero, simplemente porque le nace, porque le hace feliz.
Los que viven en México seguramente han ido al menos una vez en su vida al Sanborns de los Azulejos (y si no han ido, díganme, yo invito ), en el departamento de audio y CD’s que da a la entrada que está en la calle de Madero ahora reproducen música de antaño: big band, boleros, tangos, todo muy época de los 40’s y 50’s. Además de ello, mantienen las puertas que dan a ese departamento abiertas y un montón de gente se alborota y se queda mirando alrededor….¿la razón?
Una elegante, culta y distinguida mujer nos invita a tomar un respiro del ajetreo y disfrutar de su energía y de la luz que irradia a sus noventa y tantos años haciendo lo que más le gusta: bailar. El personal de la tienda sabe la música que inspira ese corazón y la complace poniendo una tras otra las mejores melodías: Carlos Gardel, Glenn Miller, Sinatra y un cúmulo de artistas de esa talla y época desfilan por el escaparate y contagian a todo el que observa.
La elegante mujer se concentra en sentir cada nota y transformarla en movimiento. Apenas mira al tumulto que la sigue paso a paso, los rostros que uno a uno se contagian de la gracia, del glamour y la alegría que se apodera del aire. El Sanborns parece todo menos eso, es como si todo tuviera un color diferente y fuera sólo ella y sus emociones, ella y su historia, ella y sus recuerdos, ella gritándole al mundo que está viva y que lo que más ama en la vida es bailar.
Mientras la observo pienso si la vida tendrá que ser así, trabajar toda una vida para tener una vejez tranquila que nos permita explorar a fondo nuestras más profundas pasiones. Tal vez no sea tan malo como suena, porque es sólo a través del recorrido por la vida que podremos probar, experimentar y reafirmar las pasiones que más nos llenan el alma.
Hoy a mis veintisiete años, la que sigue firme y clara desde los doce años, es esta……contar historias, plasmar emociones. Espero que a mis noventa años, bueno primero espero llegar, pueda seguir contándolas y sobre todo, que siga habiendo quien las lea.
Les dejo un video de la elegante dama:
http://www.youtube.com/watch?v=76NsBKprmjw
Los que viven en México seguramente han ido al menos una vez en su vida al Sanborns de los Azulejos (y si no han ido, díganme, yo invito ), en el departamento de audio y CD’s que da a la entrada que está en la calle de Madero ahora reproducen música de antaño: big band, boleros, tangos, todo muy época de los 40’s y 50’s. Además de ello, mantienen las puertas que dan a ese departamento abiertas y un montón de gente se alborota y se queda mirando alrededor….¿la razón?
Una elegante, culta y distinguida mujer nos invita a tomar un respiro del ajetreo y disfrutar de su energía y de la luz que irradia a sus noventa y tantos años haciendo lo que más le gusta: bailar. El personal de la tienda sabe la música que inspira ese corazón y la complace poniendo una tras otra las mejores melodías: Carlos Gardel, Glenn Miller, Sinatra y un cúmulo de artistas de esa talla y época desfilan por el escaparate y contagian a todo el que observa.
La elegante mujer se concentra en sentir cada nota y transformarla en movimiento. Apenas mira al tumulto que la sigue paso a paso, los rostros que uno a uno se contagian de la gracia, del glamour y la alegría que se apodera del aire. El Sanborns parece todo menos eso, es como si todo tuviera un color diferente y fuera sólo ella y sus emociones, ella y su historia, ella y sus recuerdos, ella gritándole al mundo que está viva y que lo que más ama en la vida es bailar.
Mientras la observo pienso si la vida tendrá que ser así, trabajar toda una vida para tener una vejez tranquila que nos permita explorar a fondo nuestras más profundas pasiones. Tal vez no sea tan malo como suena, porque es sólo a través del recorrido por la vida que podremos probar, experimentar y reafirmar las pasiones que más nos llenan el alma.
Hoy a mis veintisiete años, la que sigue firme y clara desde los doce años, es esta……contar historias, plasmar emociones. Espero que a mis noventa años, bueno primero espero llegar, pueda seguir contándolas y sobre todo, que siga habiendo quien las lea.
Les dejo un video de la elegante dama:
http://www.youtube.com/watch?v=76NsBKprmjw
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