lunes, 10 de agosto de 2015

Persona ideal

No se trata de que llegue una persona mágica tu vida y lo cambie todo, se trata de una persona con la que poder ser tu mismo. Se trata de esa persona a la que de verdad le importe, que la persona que tú miras frente al espejo sea mejor cada día

No se trata de esa persona  que llega mágicamente y cura las heridas, se trata de la persona que no te suelta la mano mientras esas heridas cicatrizan, esa persona que quizá no entiende porque te duele tanto, pero que espera en silencio y te  mira y sientes que no estas solo en ese dolor.

No se trata de la persona que va venir a cambiar tu vida y que todo su  mundo va girar en torno tuyo. Se trata de la persona que simplemente está y es como es y siendo como es, la prefieres por sobre ninguna otra.

No se trata de la persona que te roba los suspiros o las miradas a primera vista, se trata de la persona que se queda sabiendo tus defectos pidiendo tus momentos buenos y malos y aún así tiene más fe en ti que nadie. 

No se trata de la persona que vio en ti pura belleza y bondades, se trata de la persona que conoce tu lado más retorcido, el menos ordinario, el más complejo. Lo ha visto  y está dispuesto a navegar en él.

No se trata de la persona que te llena de detalles y regalos para demostrarte cuanto te ama, se trata de la persona cuyo mayor detalle es darte espacio y tiempo para que hagas lo que más feliz te hace.

No se trata de la persona que está todo el tiempo pendiente de tí, sino se de la persona que está ahí el día menos pensado simplemente porque disfruta y aprecia estar juntos.

Yo tampoco conocía a esa persona, tampoco imaginé que algo así podría ser la felicidad. No nada muchas cosas tenía poca certezas. Y también he aprendido que la seguridad en el amor y sus múltiples demonios, no existe.

Lo único certero es el riesgo que une nuestras manos y nuestros destinos. 




lunes, 12 de enero de 2015

Oda a la humedad

La humedad huele a desgano, a desamor. Como si todo diera igual, es el olor del olvido y la decepción. Ese olor a sábanas gastadas, a los restos de batallas del amor que ya se perdieron. 

Las húmedas y lejanas risas que agitaban el alma.
Cuando yo sólo quería tragarme todo en un beso.

 Huele a humedad y te has ido. Es lejos, es tarde y sigo aquí.

viernes, 9 de enero de 2015

A veces uno se enamora de la probabilidad, más que del hecho en sí

Me gustan las probabilidades que tu y yo formamos.

La probabilidad de haberte conocido ese día, de que entraras en mi mundo y después de unas horas, tuvieras todo que ver con el sentido en que giran mis galaxias y se acomodan los planetas en mi pecho.

La probabilidad de que creyeras en mi magia y de que yo tuviera ese destello de tus ojos diciéndome que eras mi perdición, mientras atrapábamos el amanecer por las calles de la ciudad.

Me encanta la probabilidad de verte cualquier día y también  si no ocurre, porque me invita a desearlo más. 

Y verte tras una cámara, suspirando y aspirando la ciudad y el mundo, hace que me duela el estómago de nervios. Probablemente por ver mi reflejo en tí, verte tan frágil y tan dulce como esta luz que apenas despierta por la mañana y tocar apenas tu mano, apenas tu rostro y sentir que todo lo que toco me enamora.

A veces uno se enamora de la probabilidad, más que del hecho en sí. Hoy me rodean puras probabilidades en torno a tí. Quizá  no quiero certezas ni realidades que aniquilen esta magia, esta sensación de estar suspendida en el espacio contigo, retando al tiempo y descifrando horizontes en misterio. No quiero renunciar a las probabilidades, porque estos sueños nutren el cada día y me hacen feliz.

Aquí nada puede quitarme la posibilidad de que me beses, de que un día te enamores como un loco de mí y crucemos juntos el mundo y los planetas.Hoy todo eso cabe en mi cajón de probabilidades.

Prefiero no moverme, como si fueras una mariposa que al menor parpardeo vuela lejos, prefiero mirarte un poco lejos, no pedirte nada, ni hacer ruido, dejar que las cosas pasen al ritmo que marque la vida, para que no se espante mi sueño y se cumpla, la mejor de mis probabilidades....

miércoles, 17 de septiembre de 2014

México en una Imagen 2014 -MarianaCarballo





Gracias a mis amigos que me recordaron e impulsaron a inscribirme y seleccionar la foto, finalmente el corazón me dictó que fuera esta. 
En estos asuntos de HACER FOTO, la cámara es irrelevante, así como el fotógrafo, lo que más entusiasma es encontrar el ángulo, la manera, el sentimiento, de llevar a más ojos las bellezas de mi tierra.

De Oaxaca, con mucho amor, para el mundo.

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México en una Imagen 2014 -MarianaCarballo

sábado, 23 de agosto de 2014

Matrimonio

Poema de hace más de 50 años que sigue muy vigente. 

De Gregory Corso.



¿Debo casarme? ¿Debo ser bueno?

Sorprender a la chica de al lado,

con mi traje con chaleco y mi sombrero fastuoso?

Y no llevarla al cine sino a cementerios,

y decirle todo acerca de los lobos en las salas de baño

y de clarinetes falseados.

Entonces desearla y besarla y todas las preliminares

y ella yendo hasta ahí nomás y yo entendiendo porqué

sin enojarme y decirle: Tú debes sentir ¡es hermoso sentir!

En cambio tomarla en mis brazos,

los dos apoyados contra una vieja tumba torcida

y cortejarla toda la noche las constelaciones en el cielo.


Entonces ella me presenta a sus padres,

la espalda derecha, el pelo finalmente arreglado, estrangulado 

por una corbata

¿debo sentarme con las rodillas juntas en su rígido sofá

sin preguntar: Dónde está el baño?

¿De qué otra manera sentirme distinto a lo que soy?

Oh que terrible debe ser para un hombre joven,

sentarse frente a una familia y la familia pensando;

¡Nunca lo hemos visto antes! ¡Quiere a nuestra Mary Lou!

después del té y las tortas caseras ellos preguntan:

¿Qué hace Ud. Para vivir?

¿Debo decirles? ¿Me querrán entonces?

Dicen Muy bien cásense, no estamos perdiendo una hija

estamos ganando un hijo.

¿Debo preguntar entonces Dónde está el baño?


¡Oh Dios y la ceremonia! Toda la familia y sus amigos

y solamente un puñado de los míos todos mugrientos y barbudos,

tan sólo esperando las copas y la comida

¡Y el cura! Mirándome como si me masturbara

preguntándome: ¿Toma Ud. a esta mujer como legítima esposa?

Y yo temblando ¡qué decir Torta de Engrudo!

Y beso a la novia todos esos carnudos palmeando mi espalda.

Ella es toda tuya muchacho! Je-Je-Je

Y en sus ojos puedes ver

alguna obscena luna de miel llevándose a cabo.

Después todo ese absurdo arroz y las latas y zapatos

¡Niágara Falls! ¡Hordas de nosotros!

¡Esposos! ¡Esposas! ¡Flores! ¡Chocolates!

Entrando en hoteles lujuriosos,

todos para hacer la misma cosa esta noche.

El conserje indiferente sabiendo lo que va a pasar.

Los zombis del hall de entrada ellos sabiéndolo.

El botones parpadeante sabiéndolo.

¡Todo el mundo lo sabe!

Yo estoy inclinado a no hacer nada!

Quedarme parado toda la noche! ¡Mirar al conserje en el ojo!

Gritando: Yo estoy en contra de la luna de miel! ¡En contra!

corriendo rampante en esas suites casi climáticas

aullando ¡Panza de Radio! ¡Palada de gato!

O viviría en Niágara para siempre! En una caverna oscura.


Debajo de las Cataratas,

me sentaría allí el Lunamielero Loco,

planeando maneras de romper matrimonios,

un flagelo de la bigamia,

un santo del Divorcio,

tomo la casa.

Pero debería casarme, ser bueno.

Que lindo llegar a casa, a ella

y sentarme cerca de la chimenea y ella en la cocina,

con un delantal ella joven y adorable queriendo mi bebé,

y tan contenta conmigo que quema el roastbeef,

y se me acerca llorando y yo me levanto de mi sofá de gran papá diciendo:

 ¡Dientes de Navidad! ¡Manzana Sorda!

¡Mentes radiantes!

¡ Dios qué marido sería! ¡Si, debería casarme!


¡Tanto por hacer! Como por ejemplo entrar a

en la casa de Mr. Jones tarde en la noche,

y cubrir sus palos de golf con libros noruegos de 1920,

como colgar una foto de Rimbaud en la máquina de cortar,

como pegar estampillas de Tannu Tuva

por todo el cerco,

como cuando la señora Bondad de Cabeza viene a recolectar

fondos para el cofre de la Comunidad,

tomarla del brazo y decirle: Hay signos desfavorables en el cielo!

y cuando venga el intendente para obtener mi voto decirle:

¿cuándo va a prohibir a la gente asesinar ballenas?

y cuando el lechero venga dejarle una nota en la botella.

Polvo de pingüino, tráigame polvo de pingüino 

¡Yo quiero polvo de pingüino!


Y sin embargo si yo me casara y es una zona residencial y hay nieve 

y ella tiene un chico y yo estoy sin dormir, agotado,

levantado toda la noche, la cabeza reclinada en una ventana tranquila

el pasado detrás de mí,

encontrándome en la más común de las situaciones

un hombre tembloroso con el conocimiento de la responsabilidad.


¡Oh lo que sería!

Seguramente le daría por pezón un Tácito de caucho

por sonajero,

una bolsa de discos rotos de Bach,

le hilvanaría a Della Francesca en el pesebre,

le cosería el alfabeto griego en su babero,

le construiría un Partenón desguarnecido para su lápiz.

No, dudo que sería ese tipo de padre.


Césped,

no hay nieve rural ni ventana tranquila,

sino la ciudad de Nueva York calurosa dura y maloliente,

siete pisos sin ascensor, cucarachas y ratas en las paredes,

una mujer gorda del Reich aúllando sobre las papas: !A trabajar!

y cinco chicos ruidosos enamorados de Batman

y los vecinos todos desdentados y con el pelo seco,

como esas masas de brujas del siglo dieciocho?

todos esperando entrar a ver TV.

El dueño de casa quiere el alquiler,

es imposible tirarse a soñar:

teléfono, nieve, fantasma estacionado.


¡No! ¡No debo casarme! ¡No debo casarme jamás!

Pero, imaginemos que yo estuviera casado,

con una mujer hermosa y sofisticada,

alta y pálida vistiendo un hermoso vestido negro

y largos guantes negros

con una boquilla en una mano.

Y un trago en la otra

y vivimos en un rascacielos con una ventana enorme,

desde donde podemos ver todo Nueva York,

y aún más lejos en días claros.


No, no me imagino en este sueño de prisión agradable

¿y qué pasa con el amor?

Me olvido del amor,

no es que sea incapaz de amar,

sino que el amor me parece tan raro como tener zapatos.


Nunca quise casarme con una chica que fuera como mi madre,

e Ingrid Bergman siempre fue imposible

y posiblemente haya una chica pero ya se ha casado

y no me gustan los hombres y…

¡pero debe haber alguien!


Porque si tengo 60 años y no estoy casado

todo solo en un cuarto amueblado,

con manchas de pis en los calzoncillos

y todos los demás están casados.

¡Todo el universo casado excepto yo!


Ah y sin embargo yo sé que si hubiera

una mujer posible como yo lo soy,

entonces el matrimonio sería factible!

Como ELLA con sus solitarios adornos cursis

esperando a su amante egipcio,

así también yo espero, desconsolado de 2.000 años y el baño de la vida.


martes, 27 de mayo de 2014

Esquinas

Nada más sexy que una esquina, donde se escurren los sentimientos superficiales y se mezclan con los más oscuros y secretos deseos.

La esquina se abre como los labios que salen a buscarte.

Una esquina que cambia todo el sentido y a la vez, se mantiene intacta por el tiempo y los sueños.

Cuantos sueños, cuantas ilusiones se han roto al doblar la esquina de una calle, de tu cama, del borde en tu sonrisa.

Tantas cosas guardamos y cruzamos con ellas cada nuevo rincón, cuantas cosas de otros cuentos aparecen el día menos pensado.

Hay algo que cruza la esquina de tu mano, hace girar y pone de cabeza el universo.

Algo en tus ojos me tiene de vuelta a esta esquina, de mi perdición, de mis sueños rotos, de lo que no dijiste y jamás entenderé. 

Los veinte minutos más largos de mi vida transcurren en esta esquina, en silencio, sabiendo que respiras a menos de un metro. Tan cerca y tan en tu planeta.

Y odio que precisamente la maldita inspiración regrese y me encuentre en esta esquina, en esta ciudad ajena, con la conciencia a punto de abandonarme. 

Con ganas de gritarte, reclamarte y enloquecerme porque un día cualquiera decidiste arrebatarme tus manos, olvidaste lo que yo sentía y ni siquiera hubo un espacio para llorarte y consolarme.

Tuve que tomar los pedazos que dejaste y seguí mi vida, como el reloj sigue avanzando sin que le importe si hay sol o luna. Tuve que seguir, no porque sea fuerte, sino porque es lo único que sé hacer.

Te miro en esta esquina y juro que no me duele, quizá sea el no sentir nada lo que me duele. Me duelen las partes de mí que se han quedado atrás al doblar cada esquina. 

No tienes idea del dolor que me causan las posibilidades que me quitaste, no sólo de estar juntos, sino de hablar, de comprender, de saber que piensas y que pasó para que decidieras de esta manera.

Quizá nunca lo sepa y menos lo entienda, pero debo aprender a vivir así.


lunes, 24 de febrero de 2014

Poeta sobre poeta

Sueños del que quiere poseer al que lo imagina,
al que lo recrea en un lienzo en blanco.
Ese corazón que late y abraza las palabras,
deseo de vivir en tu piel para colarme dentro,
abrir tu corazón y devorarlo hasta volverme tu latido.

Letras sobre letras, que encuentran su propia cadencia.
Sin promesas, sin mañanas, 
sólo unidos por las rimas, en la tinta.
Las palabras, nuestro universo, aunque a veces el silencio sea el único consuelo.

Te pienso tan lejos y tan dentro,
tan profundo y tan ajeno.
Te siento tan mío y tan solo,
tan presente y tan distante.
Tan impotente por no poder besarte.