Hoy me sorprendió darme cuenta que me dolió un poquito el corazón.
Confirmé que el tiempo no significa, significan las personas,
los momentos en que vibras con otros sin una razón aparente.
Me llenó de alegría descubrirme en medio de risas un día cualquiera,
sentí una felicidad inmensa de estar en ese lugar,
poco después las noticias me recordaron lo que siempre he sabido:
Nunca es para siempre, lo quisiera conservar, pero debe fluir.
Seguimos caminando y dibujando mapas,
El corazón nos guía y nos abraza,
En él se tatuaron breves pero intensas sonrisas.
El corazón duele un poco, pero el dolor se alivia siguiendo....
A fin de cuentas lo único repetido y repentino es fluir.......como el mar, el viento, las nubes.
Como Dios, como los hombres, como motivo y circunstancia.
También aprendí que es cierto y un día moriremos,
Puede ser cerca o lejos, repentino o esperado,
Allá vamos, caminando entre dudas y miedos,
Morir a manera de fluir, como algunas plantas, morir un poco para vivir con más fuerza.
Sentir que mueres enciende el corazón y ese dolor se transforma en puro amor.
Hoy aprendí del adiós, de la muerte, de lo fraterno y como diría García Márquez: del amor y otros demonios.
viernes, 28 de septiembre de 2012
viernes, 7 de septiembre de 2012
Las musas y el poeta
Las musas bailan con el poeta,
es una danza dulce y suavecita,
como el mar jugando con la arena,
como el viento en mi ventana.
Son las musas que susurran sus secretos,
y el poeta los atrapa como amuletos.
En los árboles se impregna su esencia,
y en cada poema vive su presencia.
Las musas y el poeta unidos en el sentir,
que a fin de cuentas es lo bueno de vivir,
musas bailarinas es hora de escribir.
Retar al poeta a sacarse el corazón y lo mejor de sí,
convertir gestos en letras, latidos en versos
y que no quede otro remedio que volver a sentir.
es una danza dulce y suavecita,
como el mar jugando con la arena,
como el viento en mi ventana.
Son las musas que susurran sus secretos,
y el poeta los atrapa como amuletos.
En los árboles se impregna su esencia,
y en cada poema vive su presencia.
Las musas y el poeta unidos en el sentir,
que a fin de cuentas es lo bueno de vivir,
musas bailarinas es hora de escribir.
Retar al poeta a sacarse el corazón y lo mejor de sí,
convertir gestos en letras, latidos en versos
y que no quede otro remedio que volver a sentir.
Estás aquí....
El arte de encontrarte sin tiempo y sin prisa,
mirarte por dentro y recorrer tu sonrisa,
imaginar el olor de tu cabello jugando con la brisa,
tus ojos muy abiertos tatuádome una caricia.
El milagro de atesorar tu efímera presencia,
voltear y mirar que me ha dolido tu ausencia,
guardarte los besos más tiernos como ofrenda,
como amuleto, con la fe que te sorprenda.
No te toco pero soy de tí,
con el enredo de mis versos,
con la lluvia en mi cabello estoy aquí.
No me buscas y ya estás en mí
no te esperaba y apareces, sí.
Es tarde y no quiero partir.
mirarte por dentro y recorrer tu sonrisa,
imaginar el olor de tu cabello jugando con la brisa,
tus ojos muy abiertos tatuádome una caricia.
El milagro de atesorar tu efímera presencia,
voltear y mirar que me ha dolido tu ausencia,
guardarte los besos más tiernos como ofrenda,
como amuleto, con la fe que te sorprenda.
No te toco pero soy de tí,
con el enredo de mis versos,
con la lluvia en mi cabello estoy aquí.
No me buscas y ya estás en mí
no te esperaba y apareces, sí.
Es tarde y no quiero partir.
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