sábado, 17 de agosto de 2013

Esta noche....


Las rimas, los versos, las palabras, los cantos, se apagaron,
fueron dos instantes que flotaron en otra realidad,
como si el aire de todo el planeta se suspendiera en tu boca.

Tus labios ni siquiera me tocaron,
sólo sentí el calor profundo de un beso por nacer,
de un beso que se formó de a poco en la comisura de mis labios.

Sentí que mi pecho se abría y mi corazón se suspendía en la noche,
Y dejé de sentir porque yo me convertí en ese sentimiento.

El mundo se apagó y nada más importó,
habité tu esencia, tus venas, tu carne, tus latidos,
que un beso así se cuela hasta lo más profundo
y no es algo físico ni químico, más bien mítico.

Esta noche te volviste mi cielo lleno de estrellas,
yo me transformé en tu más sereno mar.
Unos dedos inquietos fueron tras ese beso,
urgentes, intensos, inmesos, llenos de descargas,
 y sólo quedaron la dicha, el regodeo y la luz.

El mundo entero se apago y mi mundo salió de las tinieblas.
Primavera, verano,  esta noche puede ser en cualquier estación del año.