jueves, 25 de octubre de 2007

Frío!

Me gusta el olor del frío, el ruido de las hojas bailando con el viento, las llamas heladas quemando mi cara. Me gusta el frío porque me recuerda a ti, a los momentos pasados y a los que aún no han sido. Me fascina que el frío provoque en mí la incansable necesidad de abrazarte.

Y este clima y todo el ambiente, me llevan a recordar los sueños más grandes, como si el corazón se inspirara con un soplo helado y ese soplo reanimara todo lo que está en lo profundo del alma y pareciera dormido.

Con las manos de hielo, el instinto anima a abrazarse a sí mismo, abrazarse en todos los sentidos, descubrir la importancia de lo que hay dentro.