domingo, 28 de diciembre de 2008

Muchas preguntas!

Cuando eres niño o adolescente piensas que algún día crecerás y cuando seas adulto tendrás todas las respuestas y el plan perfecto de vida, pero la realidad no es así. Precisamente cuando sales del espectro del control de tus padres, de un plan de estudiar cada día a veces más por deber que por placer, cuando es momento de tomar las decisiones propias, es precisamente cuando te das cuenta que tienes menos respuestas que antes.

Sales al mundo con tu cajita de paradigmas, alimentados por familia, escuela, amigos, sociedad, sales de la burbuja que te rodeó más de veinte años y a veces parece que el mundo afuera es más atractivo o más fácil y de repente te da la tentación de romper con todo lo que has sido hasta hoy. Sientes una libertad por dentro que te quema las ansias por ser otra persona y empiezas a intentarlo, pero muchas nuevas experiencias no te satisface, no te dejan el corazón latiendo a todo lo que da, o la sensación en el estómago de alegría y la adrenalina corriendo por el cuerpo. Con el tiempo te das cuenta que lo que te hace realmente feliz es apegarte a los principios que has tenido toda tu vida a los que has hecho tuyos siempre, principios, no paradigmas. Esa es la clave en la búsqueda de la felicidad, distinguir un principio de un paradigma o prejuicio.

Con los años se va complicando echar fuera los prejuicios y apostarle al corazón, con cada logro que se va alcanzando, automáticamente se incrementa la responsabilidad porque el próximo logro sea mejor y la carrera con uno mismo parece no tener fin y al mirar atrás en esa carrera, sólo está llena de pequeñas glorias, muchas superficiales, muchas intensas, pero todo ese montón de logros no te hacen mejor persona, lo que te hace mejor persona son los principios y cómo estos evolucionan desde el interior para ser mejor persona. Los prejuicios pueden quedarse a un lado.

Después de años de adaptarme a un medio con el que muchas veces no empataba, que muchas veces atenta contra mis principios, empecé a hacer una extraña fusión en la que preservé mis principios combinándolos con algunos paradigmas de mi entorno y hacer como si me adaptara a ello. Empecé un camino teñido con un toque superficial, en el que algo en mí cambió, pero no supe ni como ni cuando.

Hoy siento que estoy regresando a mis orígenes y me da miedo, no sé si quiero aceptar volver a ser la persona del pasado, la de hace cinco o cuatro años. No sé si podré sobrevivir en este mundo echando abajo mi imagen por la que tanto me he esforzado, aunque una cosa es cierta; no quiero la imagen construida sobre estatus, marcas, influencias, etc; quiero la imagen construida sobre mi carisma, inteligencia, empatía, simpatía, esa es la que quiero conservar. ¿Podré romper la fusión?

Tengo miedo de romper, pero también sé que lo necesito. Necesito recuperar el lado simple de mi vida, sentirme feliz por el sólo hecho de respirar, de ver la luz cada día, de poder levantarme y caminar, feliz por llegar a casa y encontrar con quien hablar, Necesito valorar el amor puro: sin poner etiquetas, condiciones, sin miedo, necesito confiar en el amor por sí mismo, sin verlo a través de modelos aspiracionales, necesito dejarme llevar ¿por qué cuál es el mejor modelo para cada uno?, sólo el corazón lo sabe.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Rafting: extremo como la vida misma!!


Veracruz es conocido en México y el mundo por sus bellezas naturales, es un estado rodeado por ríos que bañan la verde vegetación de su selva. Más allá de su riqueza cultural, está la magia y el poder de la naturaleza que ha dado vida a ese estado, es precisamente esa vida la que permite que sea un lugar idóneo para practicar un deporte al extremo: el rafting o descenso de ríos. Es una actividad deportiva y recreativa que consiste en recorrer el cauce de ríos en la dirección de la corriente (río abajo), por lo general sobre algún tipo de embarcación o balsa. Por lo común los ríos que se navegan tienen algún grado de turbulencia, éstos también son llamados ríos de "aguas blancas" debido a que este color es característico de la espuma que genera la turbulencia en los cuerpos de agua. Otra denominación común para este tipo de ríos es simplemente "rápidos". Hace unos días me aventuré al realiza rafting, sin una previa intención de mi parte, en un poblado de Veracruz llamado Jalcomulco, a través del cauce del río Pescados. Es uno de los mejores ríos para practicar el rafting en México durante todo el año. El descenso es de 3 horas aproximadamente, en un recorrido de 18 km, con 17 rápidos calificados como intermedios y difíciles: aguas blancas muy turbulentas pero predecibles, huecos y olas de hasta dos metros, remolinos considerables para una embarcación. Existen pasos estrechos que requieren maniobras técnicas complicadas. La sensación experimentada en el rafting es indescriptible, es un vacío en el estómago que de pronto se llena de adrenalina que corre por todo el cuerpo. Es como sentir la vida más de cerca, la naturaleza a tu alrededor con todas su intensidad y tú únicamente te dejas llevar, en momentos parece que te arrastra pero si sabes escucharla, leerla y olerla, sales vivo en cada prueba. El río como la vida, te da momentos de tranquilidad y regocijo, te da otros en los que te reta a salir, otros en los que parece que te hundes y al final del recorrido lo mejor fue precisamente haberlo realizado: segundo por segundo, sin cambiar nada, sintiendo con intensidad cada paso. Al final lo que de verdad vale la pena es haberlo vivido.

Veracruz es conocido en México y el mundo por sus bellezas naturales, es un estado rodeado por ríos que bañan la verde vegetación de su selva. Más allá de su riqueza cultural, está la magia y el poder de la naturaleza que ha dado vida a ese estado, es precisamente esa vida la que permite que sea un lugar idóneo para practicar un deporte al extremo: el rafting o descenso de ríos. Es una actividad deportiva y recreativa que consiste en recorrer el cauce de ríos en la dirección de la corriente (río abajo), por lo general sobre algún tipo de embarcación o balsa. Por lo común los ríos que se navegan tienen algún grado de turbulencia, éstos también son llamados ríos de "aguas blancas" debido a que este color es característico de la espuma que genera la turbulencia en los cuerpos de agua. Otra denominación común para este tipo de ríos es simplemente "rápidos". Hace unos días me aventuré al realiza rafting, sin una previa intención de mi parte, en un poblado de Veracruz llamado Jalcomulco, a través del cauce del río Pescados. Es uno de los mejores ríos para practicar el rafting en México durante todo el año. El descenso es de 3 horas aproximadamente, en un recorrido de 18 km, con 17 rápidos calificados como intermedios y difíciles: aguas blancas muy turbulentas pero predecibles, huecos y olas de hasta dos metros, remolinos considerables para una embarcación. Existen pasos estrechos que requieren maniobras técnicas complicadas.
La sensación experimentada en el rafting es indescriptible, es un vacío en el estómago que de pronto se llena de adrenalina que corre por todo el cuerpo. Es como sentir la vida más de cerca, la naturaleza a tu alrededor con todas su intensidad y tú únicamente te dejas llevar, en momentos parece que te arrastra pero si sabes escucharla, leerla y olerla, sales vivo en cada prueba. El río como la vida, te da momentos de tranquilidad y regocijo, te da otros en los que te reta a salir, otros en los que parece que te hundes y al final del recorrido lo mejor fue precisamente haberlo realizado: segundo por segundo, sin cambiar nada, sintiendo con intensidad cada paso. Al final lo que de verdad vale la pena es haberlo vivido.

lunes, 24 de noviembre de 2008

And I look like...


The Creshire Cat ……yes I am

Quienes me conocen entenderán por qué me siento tan identificada con el gatito de Alicia en el país de las maravillas.

The Cheshire Cat is one of many iconic characters from Alice's Adventures in Wonderland that have become enmeshed in popular culture Depictions of the Cheshire Cat have appeared in many media, from political cartoons to television. The Cheshire Cat's grin is reminiscent of the vagaries of human character or of a trickster nature.

Definir bien lo que quiero:

"Would you tell me, please, which way I ought to go from here?" said Alice
"That depends a good deal on where you want to get to," said the Cat.
"I don't much care where –" said Alice.
"Then it doesn't matter which way you go," said the Cat.
"– so long as I get somewhere," Alice added as an explanation.
"Oh, you're sure to do that," said the Cat, "if you only walk long enough."




Ahh y además fisicamente, vean que sonrisota y que pose!!! Jajaja

sábado, 11 de octubre de 2008

Para Gabito

Los días de otoño siempre han sido los mejores en mi vida, los días que me dan serenidad y calma para reflexionar hacia atrás en las caídas y logros del pasado y planear los retos siguiente.

Del otoño me gusta su simplicidad. Me gusta la alfombra de hojas doradas con el sol iluminándolas al atardecer. Amo las ráfagas de aire frío tocando mi rostro. Siempre atesoro el olor de las mañanas lluviosas: la tierra, el agua, el sol jugando a mezclarse con el aroma del café de la mañana, ese olor tan singular que sólo se despierta unos días del año.

Este otoño amo tanto la vida cotidiana: caminar de la mano, un domingo cualquiera que se vuelve el mejor domingo del año, las noches de trabajo siempre de la mano.
Conocí el mejor sueño ligero, con la paz y la tranquilidad que no conocía en tantos años.

Un otoño en el que amo la paz de tus ojos, la felicidad que tienen las cosas simples a tu lado. Quisiera guardar cada uno de esos momentos en un frasquito de felicidad y llevarlo en el bolsillo, así cuando las cosas no vayan bien, sacarlo y untarme en los ojos dos gotitas de felicidad.

Deseo que estos aromas, colores y sensaciones de otoño se queden siempre tatuados en mi corazón y con los años vayan armando el rompecabezas de la felicidad.

martes, 2 de septiembre de 2008

Gracias!!!

Hace unos meses leí un libro de negocios y me sorprendió ver que el cierre de eso libro redundaba en decir que el agradecimiento es un valor que enaltece a la gente en los negocios y que eso sumado con el honor de la palabra empeñada hacen ganar confiabilidad y adeptos entre la gente que más adelante, como producto de la ley de siembra y cosecha, se traducen en ganancias en el largo plazo.

Hoy solo tengo palabras de agradecimiento para las personas que me acompañan en este camino de encontrar la libertad, gracias por motivar lo mejor de mí para dárselo a los demás. Gracias también a quien me ha mostrado su amistado con detalles y regalos y sobre todo con el placer de compartir un momento en el espacio de su hogar, que para mí es lo más valioso que alguien puede compartir.

Sólo puedo decir gracias por hoy.

domingo, 27 de julio de 2008

101 (casi 102) Mujeres en la historia de México

Recomiendo ampliamente este libro: "101 Mujeres en la historia de México". Incluye biografías de 101 mujeres maravillosas, unas muy conocidas por todos como Beatriz Paredes o Paquita la del Barrio, y otras que resultarán un tanto anónimas como Mónica Mayer o Matilde Landeta.

Biografías de artistas, políticas, defensoras sociales, empresarias y deportistas que han marcado la vida y el rumbo de México.

Y para la edición del año 2020 (o anterior) se incluirá el nombre 102: Mariana Carballo Montalvo = ) ampliamente conocida como la mujer empresaria que contribuyó al desarrollo de su país, profesora de economía, conferencista y consultora en estrategia de negocios.

Los sueños, a final de cuentas, son energía que se materializa.

Compartiendo...Mexican way of being

Los mexicanos hemos tenido una tendencia histórica a salir de la adversidad. Somos un pueblo de trabajo, servicial y comprometido en hacer lo que se tiene que hacer. El problema de esto es que siempre nos tienen que decir qué hacer o nos sentimos perdidos. No estoy diciendo que todos los mexicanos sean este caso o este patrón de comportamiento, pero sí la mayoría. Nos caracteriza esta gran indiferencia ante la situación del entorno y sólo nos enfocamos a cumplir y trabajar, ¿cumplir qué?, ¿cumplirle a quién?

Pocas veces nos detenemos a pensar cual es la razón de todo lo que hacemos, la causa única que nos empuja a levantarnos cada día y decir, caminemos en esta dirección porque el destino está por allá o la felicidad se encuentra de este lado. Si pensáramos en el montón de cosas que hacemos diariamente y analizaremos cuáles de ellas nos acercan a nuestros sueños (si es que aún los recordamos), nos sorprendería ver que la mayor parte del tiempo la pasamos haciendo cosas que “alguien nos dijo que debemos hacer”, pero que a veces no queremos y que nos alejan cada vez más de nuestros más grandes sueños.

No me toca a mí juzgar a nadie, sólo me toca compartir que en definitiva sí he encontrado personas diferentes que rompen el promedio, personas que han decidido ser diferentes, hacer un alto en el camino y reflexionar, ¿a dónde voy? ¿por qué por ese camino? ¿a dónde me llevará?

También me toca decir que como economista he estudiado muchas teorías, modelos y conceptos y sigo pensando lo mismo que en febrero de 2000, cuando decidí que este era mi camino. Sigo pensando que el alma de la economía es el progreso y el desarrollo y ahora sé que ambos están más allá de un modelo, están en el alma y el corazón de las personas. De las personas que quieren ser la diferencia en su medio, en su círculo social, en su ciudad, en su país, en el mundo. Hoy sé que el progreso económico sólo es la suma de muchos, trabajando por cumplir sus sueños con una mente (debiera ser el gobierno) que coordina eso esfuerzos. Ahí están los chinos y los hindús que un día soñaron lo que hoy tienen.

Empiezo a pensar que el desarrollo es posible y probable y también sé que como país tenemos las herramientas para hacerlo. Tenemos la riqueza natural, personas preparadas y sólo nos falta liberarnos de los paradigmas que nos han dicho que los mexicanos nacimos para servir a los americanos, a los europeos y que este país está jodido y así seguiría, ese es un paradigma que alguien nos puso y que no fuimos capaces de retar y romper.

Hay un sinfín de problemas sociales y económicos en el país y tampoco creo que nadie se sienta super héroe para terminar con todos en un instante, sólo creo que lo que cada uno puede hacer es romper esos paradigmas, esas cadenas que sólo viven en nuestra mente y no nos dejan cumplir nuestras metas, nuestros sueños. ¿Quién dijo que siempre seremos un país pobres, ¿que no importa cuánto trabajes no ganarás más?, ¿quién dijo que este país es así y nunca cambiará?, ¿quién dijo que el éxito está reservado para unos cuántos?

Todo esto es un tema muy emocional en mí que me lleva hasta las lágrimas, me gustaría verlos a cada uno de ustedes a los ojos y decirles: despierta, este país puede ser diferente, esta vida, tu vida, puede serlo. Hay muchas opciones en la vida para brillar, sólo es cuestión de lo que pasa en tu mente, de lo que pasa contigo.
No digo que mi estilo de vida, ni las cosas que yo hago o emprendo sean la única verdad en la vida y lo único que te pueda sacar adelante, sólo digo que allá afuera hay un montón de opciones para progresar y seguro has visto miles, pero las has visto pasar porque llega el miedo. Ese pequeño enano que vive en tu mente y te grita que no puedes, que es mejor la seguridad, que ya has fracasado muchas veces, que no puedes quedar mal con tu entorno social. Pero hoy sé que no importa cuanto me equivoque ni cuanto lo intente, más allá de todo hay esperanza, hay fe en este país, tiene que haberla o quizá yo no estaría escribiendo esto.

Hace poco fui a un Foro Económico y me sorprendió que la gran conclusión del foro fue que al grueso de los mexicanos nos sea indiferente si hay o no reforma energética, y el expositor decía no es posible que no se informen, que no analicen. Y eso no fue lo que me sorprendió, fue precisamente el darme cuenta que no me sorprendía y que ya es algo normal ver la indiferencia en cualquier materia.

Después pensé que el mañana me dolía mucho, pero la única forma de curarlo es haciendo cosas diferentes hoy. Por eso escribo estas palabras, tal vez para darle orden a mis ideas, para desahogarme o tal vez para que alguien las lea y no se sienta como yo, que sienta que no es el único loco que piensa que todo se puede cambiar, que no sienta que soñar es sólo eso y que los sueños si pueden tener un plan para construirse. Si tu eres ese loco que anda por ahí pensando que todo se puede y que hay mucha fe, no estás solo.