Hacía mucho quería escribir un post sobre las razones que me
impulsaron a comenzar a dar clases. Podría escribir un millón de historias retóricas sobre el origen de la profesión pedagógica, sobre sus objetivos más loables y es cierto que creo en muchos de esos valores y objetivos. Desde siempre la biografía de José Vasconcelos me ha cautivado por su amor a la enseñanza con el objetivo final de formar mejores mexicanos que a través de encontrar su vocación, sirvieran a su país.
En eso se resume para mí el hecho de dar clases: me cautiva, ilusiona y motiva ser un agente para que eso pase. Ser el vehículo a través del cual cada uno de mis alumnos encuentra algo que le apasione y pueda desarrollar intensamente. Les digo que no se preocupen por las calificaciones, vendrán como en la vida viene el dinero, por añadidura, lo más importante es lo que se llevan como personas, como profesionistas, las herramientas que desarrollan para servir al medio en el que están y con ello a su país.
Quise empezar con esta reflexión a escribir este post que nace como invitación y provocación de mi twitt amigo PE (@Loque_Pienso). Él comentaba su inconformidad ante la actitud de los políticos, de todo este circo que todos vemos pasar y nadie hace nada, entonces le pregunté si él sabía qué podíamos hacer…..y así nació esto. Este es el primer post, espero que sean muchos más en muchos blogs y que comience a hacerse eco de todo esto que estamos viviendo y reflexionando.
¿Qué hago yo como mexicana en este país de contradicciones, donde cada semana hay un asesinato de civiles inocentes en manos del crimen organizado mientras se gesta la fortuna no.1 del mundo según Forbes? ¿Qué hago en este país que en competitividad fue rebasado por China e India en 10 años y que una de sus ciudades (Juárez) ostenta el título de la más peligrosa del mundo? ¿Qué hay de este país que celebra un bicentenario de pipa y guante mientras hay 18 de 110 millones en pobreza extrema?
¿Qué nos falta para despertar? …Creo que todo está cubierto por el velo de la ignorancia donde sí, las noticias nos llenan de un montón de datos macroeconómicos, de estadística de asesinatos y número de muertos, de imágenes, de datos, datos, datos, pero que pocos analizan, procesan y actúan en consecuencia. Las noticias se quedan ahí, como comentario, plática de café, como si habláramos de los Óscares o del Mundial, nada más porque están de moda y toda esa información vuelve a cubrirse por el velo de la indiferencia, cuando a los dos días ya es obsoleta.
Nuestro sistema educativo oficial no se preocupa por formar personas que cuestionen y reflexionen, sino que aprendan un arte u oficio a la perfección que puedan replicar de por vida, que cumplan normas y políticas sin preguntar si podría hacerse mejor, que se conformen, que no pregunten, que no incomoden. Esa educación es la que ha convenido por años en este país, aún a pesar de ir en contra de los ideales de nuestros más grandes héroes (esos que celebra el dichoso bicentenario) que soñaban con un país culto y letrado que defendiera sus derechos y los ideales de igualdad de la revolución. Me atrevo a decir que hoy somos más desiguales incluso que hace cien años.
A veces me da tristeza tener colegas de la universidad (privada, se supone la número uno del país) que saben a la perfección quién y a qué hora se juegan los partidos de la Liga de Campeones Europea, pero que no tienen ni idea ni les interesa saber que hay iniciativas donde podrían ayudar a comunidades indígenas a ser productivos enseñándoles administración para que comercialicen lo que se desarrolla en sus comunidades. Muchas de mis colegas, directa o indirectamente entraron al juego de la corrupción y son amigos de políticos, presidentes municipales, gobernadores y claro esa amistad les trae grandes beneficios….y cuando los oigo hablar y regodearse de sus logros, me pregunto ¿ellos qué beneficios le dan a este país que además de darles todo les permite enriquecerse de esa manera? ¿En qúe proyecto estarán invirtiendo: equipar escuelas o donar material para caminos rurales? ….Y mis colegas y yo sí aprendimos a analizar, a cuestionarnos, a reflexionar, pero un buen día nos hicimos de la vista gorda, no pasó nada y seguimos. Total….si todos lo hacen, ¿por qué yo no? Desde ese día hasta hoy nos cubre el velo de la indiferencia.
¿Y qué me puedo esperar del resto, mis colegas del trabajo o los amigos que he conocido por ahí? Si nosotros que en nuestra escuelita nos enseñaron que íbamos a ser los directores o dueños de las empresas más importantes del país…..si nosotros actuamos así.. ¿qué podemos esperar de los demás? Los demás son menos responsables porque los cubre el velo de la ignorancia, no de noticias o de información, sino la ignorancia para cuestionar y exigir. Ellos ni siquiera saben que como ciudadanos tenemos derecho a exigir el acceso a información pública, a enviar cartas y comunicados a los políticos que nos representan, a ir a la Cámara y escuchar propuestas y opinar. Ni siquiera lo saben. Les cae la noticia, se asombran, lo comentan y ya. Veinte ejecutados en Juárez: ¡qué barbaridad, pobre gente¡ y ahí quedó.
Este país necesita que no importando el nivel de estudios, la escuela o el ingreso, seamos mexicanos conscientes y capaces de analizar e interiorizar lo que pasa en nuestro país. No va a venir el Espíritu Santo, ni Dios, ni los santos a terminar con esta situación, somos nosotros los únicos capaces de hacer algo, empezando por quitar el velo de la ignorancia de nuestras caras y después el de la indiferencia. Quejándonos todo el día del gobierno, los políticos y el circo, no vamos a llegar a ningún lugar. Quéjate si es tu deseo, pero si te vas a quejar también vas a aportar y vas a sugerir una mejor forma de hacerlo, sino mejor te callas. Quéjate si tu grito termina con una propuesta, una sola para uno solo de los miles de problemas que nos aquejan.
Dicen por ahí que todo pueblo tiene el gobierno que se merece y creo que en tal caso salimos ganando porque mereceríamos uno mucho peor. Mis alumnos me preguntan, ¿qué hago yo desde mi lugar, qué me toca? A lo que les respondo: edúcate, prepárate, pero no como un robot o títere que se memoriza los libros y recetas para ganar mucho dinero. Prepárate en que aquello que te apasiona a su vez sirva a este país, en algo, un mínimo. Prepárate a leer y comparar puntos de vista, estudia la historia de esta nación y encontrarás muchas respuestas. Guárdale un profundo amor a esta tierra, a esta nación que tú construyes día tras día y no dejes que te cubran ni el velo de la ignorancia, ni el de la indiferencia.
- Posted using BlogPress from my iPhone
Mostrando entradas con la etiqueta gobierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gobierno. Mostrar todas las entradas
lunes, 15 de marzo de 2010
domingo, 31 de enero de 2010
Mi obsesión por el consumidor
¿Quién es el consumidor? ¿Por qué conocerlo? Les tengo una noticia: “el consumidor” somos todos, es un rol en el que estamos el 80% del tiempo, ya sea para “comprar”: bienes, servicios, tiempo, confianza, afectos, energía…El consumidor es, ante todo, un ser humano con necesidades, gustos, sueños, metas, deseos, obligaciones, pero también con recursos limitados. Es el ente que inconscientemente busca tener la mejor posición posible en una negociación de intercambio. Negociamos todo el tiempo cuando jugamos este rol, negociamos en casa, en el trabajo, escuela, con los amigos e incluso con la familia, ¿por qué?....Porque desde tiempos ancestrales, la negociación es propia de los seres humanos para garantizar la sobrevivencia y el progreso.
Así pues, me obsesiona el consumidor porque ser el agente económico por excelencia, en el convergen no sólo la economía, sino todas las disciplinas del saber humano: psicología, filosofía, sociología, historia, en fin. Una parte del consumidor es racional en sus transacciones, pero otra que en las ciencias formales conocemos poco, es un lado oscuro que se impulsa por las endorfinas y actúa intempestivamente. Esta última parte ha sido fascinante para los genios de la publicidad y el Marketing, ¿cómo insertar el producto y la marca en ese lado oscuro, de tal forma que sea vital para el consumidor tenerlo aunque sea irracional?
He pensado que una forma eficaz de insertarse en el lado oscuro, es provocando que el individuo, o ser humano, mantenga su rol de consumidor en todos los ámbitos de su vida cotidiana. Es decir, que el acto de consumir sea una fuga o un escape ante problemas rutinarios, una forma de liberarse de problemas y preocupaciones aunque a la larga sea el causante de muchas de ellos. Los vacíos afectivos son llenados con productos y servicios, casi siempre aquellos que aspiran a una vida mejor o que los genios del Marketing han conseguido que deseemos a toda costa. Y así es como el rol económico, pasa a uno psicológico y en casos extremos, clínico.
El consumidor es el motor de la economía. Un impuesto al consumidor es eficaz en los sistemas impositivos, porque garantiza la recaudación para el gobierno aunque el individuo evada impuestos al ingreso, no puedo evadir los que gravan el consumo. En esta relación, el consumidor depende más de su ingreso futuro que del actual y es ahí donde se vincula con el poder adquisitivo (que a su vez encierra el ingreso, el empleo y la inflación) que podría decir es el termómetro del consumidor.
El consumo actual visto a través del ingreso futuro (ejemplo, los pagos a meses sin intereses) es peligroso y engañoso para el individuo, pero también ha sido en épocas actuales un fuerte detonante de la actividad económica. Por eso escuchan que en épocas de crisis, una variable que debe fomentar el gobierno es el empleo, porque sin empleo no hay dinero en la economía, pero además las expectativas del consumidor se deterioran y por tanto el consumo basado en ingreso futuro no se da.
Siendo un rol humano, el consumidor sigue el patrón que sugiere Maslow en su pirámide, primero busca cubrir lo más básico de sus necesidades y va transitando hacia cumplir deseos y anhelos. L que ocurre en ocasiones, es que los conflictos psicológicos del individuo lo empujan a saltarse etapas de la pirámide y consumir bienes que lo vinculan con la autorrealización, antes incluso de cubrir lo más básico.
Por todo ello, es vital conocer al consumidor, conocer todos los matices del rol, dependiendo en qué entorno se mueva, que condiciones iniciales lo determinen, en qué región se ubique, a qué medios esté expuesto, en fin. Todo este mundo de información se recolecta y analiza a través de la investigación de mercados (dicho sea de paso, mi disciplina por excelencia). En esta materia hay cientos de metodologías para analizar al consumidor en su parte racional y tratar descifrar un poco de lado oscuro que lo motiva. Creo que hacia allá debe moverse la disciplina, y recientemente he leído con agrado innovaciones al respecto, como la incursión de la antropología y estudio de las etnias en investigaciones cualitativas.
Me gustaría ver lo mismo en el plano político, porque el consumidor también es cliente de sus gobernantes. Lo que ocurre en tal caso, es que como empresa el gobierno es un monopolio imperfecto, operado por personas poco preparadas y con procesos poco eficientes y eficaces. Al ser un monopolio, el consumidor no tiene opciones de corto plazo y debe tomar lo que pueda de él. En este sentido creo que la investigación de mercados política, debe aspirar más que analizar la popularidad de los políticos, en descubrir mecanismos para conectar al gobierno con la sociedad. A fin de cuentas esa es el alma de la investigación de mercados: conectar al consumidor con el producto, en esta caso llámense ciudadano y gobierno.
Si los entes económicos, políticos y sociales no logran conectar con el consumidor, la investigación de mercados carece de sentido. Ésta no puede ser meramente informativa y descriptiva, es una disciplina viva y dinámica que debe apuntar a generar puentes que faciliten la comunicación y a través de esta comunicación eficaz, mantener viva la economía.....
Etiquetas:
consumidor,
economía,
gobierno,
investigación de mercados
Suscribirse a:
Entradas (Atom)