Hoy me sorprendió darme cuenta que me dolió un poquito el corazón.
Confirmé que el tiempo no significa, significan las personas,
los momentos en que vibras con otros sin una razón aparente.
Me llenó de alegría descubrirme en medio de risas un día cualquiera,
sentí una felicidad inmensa de estar en ese lugar,
poco después las noticias me recordaron lo que siempre he sabido:
Nunca es para siempre, lo quisiera conservar, pero debe fluir.
Seguimos caminando y dibujando mapas,
El corazón nos guía y nos abraza,
En él se tatuaron breves pero intensas sonrisas.
El corazón duele un poco, pero el dolor se alivia siguiendo....
A fin de cuentas lo único repetido y repentino es fluir.......como el mar, el viento, las nubes.
Como Dios, como los hombres, como motivo y circunstancia.
También aprendí que es cierto y un día moriremos,
Puede ser cerca o lejos, repentino o esperado,
Allá vamos, caminando entre dudas y miedos,
Morir a manera de fluir, como algunas plantas, morir un poco para vivir con más fuerza.
Sentir que mueres enciende el corazón y ese dolor se transforma en puro amor.
Hoy aprendí del adiós, de la muerte, de lo fraterno y como diría García Márquez: del amor y otros demonios.
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