sábado, 25 de julio de 2009

Ella: luz y agua

iElla es todo menos misteriosa, camina con paso firme diciéndole al mundo “aquí estoy” y ésta soy sin secretos. Habla fuerte y no puede evitar ser franca. A veces quisiera ser sutil pero la mirada la delata, las palabras se desbordan y termina rebelando las verdades más crueles, las que pueden doler a otros.

Es sensible con quien le muestra una mirada sincera. Confía demasiado en la gente, se enamora fácilmente y a veces a su pesar, si muy a su pesar, es extremadamente inteligente. Puede dejar de hacer actividades, cambiar de intereses, de amigos, de gustos, pero siempre seguirá sus corazonadas.

Ella es a veces luz y a veces agua.

Es luz cuando se inspira y contagia a todos, cuando vienen las ideas a su mente y se emociona y corre y se las cuenta a todos como el mejor plan del universo, aunque sólo esté en su mente. En ese lugar todo es posible y real para ella, no puede ver dificultades o procesos largos, ella sólo ve como se materializa su idea por compleja que parezca.

Ella se transforma en agua cuando la luz se diluye, cuando la emoción toca un poco el suelo y vislumbra un poco la dificultad de sus grandes ideas. Pasar de luz a agua puede ser mortal. Le ha costado un montón de lágrimas, de angustias, de dolor.

Pero no todo es tan malo, el ser agua le permite fluir y renovarse. Cada caída es siempre una lección de vida, una señal, una pieza del rompecabezas que terminará de armar hasta que deje de respirar. El agua que fluye siempre vuelve a ser luz.

Ella dedica su vida a una ciencia tan multifacética como ella. A veces parece que abandona la ciencia y se pierde en lo superficial del día a día, pero la economía se le tatuó en la conciencia y mantiene firmes sus principios. No lo dice mucho, pero tiene fe en que logrará su objetivo profesional más grande, del que tanto habla, el que le duele un poco. De pronto parece que el consumismo la marea y se adueña de ella, pero sabe bien que pesa más su vocación, su instinto, usar todo su capital personal para ayudar a los suyos.

Ella puede tener el corazón roto, pero no perder la fe. Tiene muchas cicatrices y heridas, pero duelen menos que la falta de motivos para sentir intensamente. Para ella la vida es un drama, el drama es la mejor parte del amor y el amor da sentido a su vida. Ella sin amor no es nada. Recién aprende que el amor más grande está en ella misma y no volando en el cielo.

Ella es intensa, inmensa e irreal.

Ella es así.

Ella soy yo
.

No hay comentarios: