Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
- Posted using BlogPress from my iPhone
miércoles, 23 de marzo de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
No sueltes mi mano...
Muchas veces ocurre que los ojos se nublan,
es la bruma del día a día, de la rutina,
es el montón de cosas que nos detienen y limitan,
el miedo a lo inmenso, a lo intenso, a lo que hablamos.
El color es tan claro que me deslumbra,
como el blanco de la luna, de las perlas, de tu amor.
Tu corazón es tan cálido que olvida mis penumbras,
como el niño que habita en la luna y sólo ve su resplandor,
que perdona, se entrega y quiere adornarte con palabras.
Parece que soy fugaz, pero mis ojos no.
parece que quiero tenerte, pero no.
No quiero lo que ya he tenido siempre,
tu sonrisa, tus deseos, tus delirios: tú.
Sólo te pido no sueltes mi mano,
aunque los tiempos se pongan malos,
aún si corro lejos de tí sin decir adiós.
Y aunque todo te indique que es el fin,
no sueltes mi mano, porque esas manos,
ese contacto es lo más cercano a dos, a Dios.
sábado, 12 de marzo de 2011
Te tengo...
Tengo un sueño, la lluvia y un mañana,
tengo tus ojos aunque me mires poco,
tengo tus manos, unos segundos y se van.
Tengo cuatro dimensines para amarte:
el espacio en que te abrazo,
el tiempo en que nos atrapa la noche,
la inmensidad de este sentimiento,
la intensidad de él en mi consciencia.
Tengo la certeza de un instante,
tan breve como un beso,
tan inmenso como el mar.
Tengo tu silencio y no lo descifro,
te tengo en un altar en mis memorias,
y para tí un corazón listo y a tu nombre.
Te tengo y puede que tú pienses que no,
y mientras lees esto te tengo ya de más,
te tengo en mi sangre que reconoce tu esencia,
en mis lágrimas que mueren en poemas.
Te tengo ya por siempre.
tengo tus ojos aunque me mires poco,
tengo tus manos, unos segundos y se van.
Tengo cuatro dimensines para amarte:
el espacio en que te abrazo,
el tiempo en que nos atrapa la noche,
la inmensidad de este sentimiento,
la intensidad de él en mi consciencia.
Tengo la certeza de un instante,
tan breve como un beso,
tan inmenso como el mar.
Tengo tu silencio y no lo descifro,
te tengo en un altar en mis memorias,
y para tí un corazón listo y a tu nombre.
Te tengo y puede que tú pienses que no,
y mientras lees esto te tengo ya de más,
te tengo en mi sangre que reconoce tu esencia,
en mis lágrimas que mueren en poemas.
Te tengo ya por siempre.
![]() |
| Foto: Alberto Pancorbo |
lunes, 7 de marzo de 2011
Letras muertas
Que mis letras te lleven lejos, donde termina el mar, donde no hay mas amaneceres.
Que tus ojos no vuelvan a tocarme,
que tus labios no dibujen mas deseos de paraíso.
Que los poemas ahoguen esta sangre y estallen mis delirios.
Como deseo que tú, que yo, que todo termine.
Y pasan las horas y todo crece,
cada minuto quema más dentro, hasta el centro del universo.
Cada pregunta, cada palabra,
cada que vienes a mí quisiera soltarte al vacío.
Y sin embargo, cada q apareces te aprieto más fuerte a mi pecho
y a mis sueños.
- Posted using BlogPress from my iPhone
Que tus ojos no vuelvan a tocarme,
que tus labios no dibujen mas deseos de paraíso.
Que los poemas ahoguen esta sangre y estallen mis delirios.
Como deseo que tú, que yo, que todo termine.
Y pasan las horas y todo crece,
cada minuto quema más dentro, hasta el centro del universo.
Cada pregunta, cada palabra,
cada que vienes a mí quisiera soltarte al vacío.
Y sin embargo, cada q apareces te aprieto más fuerte a mi pecho
y a mis sueños.
- Posted using BlogPress from my iPhone
domingo, 6 de marzo de 2011
El poema maldito
El poema que me traiciona,
la lluvia anunciando el adiós.
La inspiración que se quedó estancada,
las lunas que no vi por buscar tus ojos,
los silencios que guardé por un beso que jamás llegó.
Las letras atrapadas en mi pecho,
este llanto que corre lento como el tiempo.
Eres un poema muerto,
un canto jamás pronunciado,
lo que dura una lágrima en la mejilla.
Eres dos instantes de paraíso,
a cambio del dolor de noches enteras.
Eres la pregunta sin respuesta,
el misterio más absurdo,
la hoja en blanco, el vacío, la nada....
El obscuro deseo, la mortal obsesión, la nube gris en mis sentidos, lo q más deseo olvidar.
Eres el motor de esta locura, la agonía, la espera.
Eres el sol que no sale más.
- Posted using BlogPress from my iPhone
la lluvia anunciando el adiós.
La inspiración que se quedó estancada,
las lunas que no vi por buscar tus ojos,
los silencios que guardé por un beso que jamás llegó.
Las letras atrapadas en mi pecho,
este llanto que corre lento como el tiempo.
Eres un poema muerto,
un canto jamás pronunciado,
lo que dura una lágrima en la mejilla.
Eres dos instantes de paraíso,
a cambio del dolor de noches enteras.
Eres la pregunta sin respuesta,
el misterio más absurdo,
la hoja en blanco, el vacío, la nada....
El obscuro deseo, la mortal obsesión, la nube gris en mis sentidos, lo q más deseo olvidar.
Eres el motor de esta locura, la agonía, la espera.
Eres el sol que no sale más.
- Posted using BlogPress from my iPhone
jueves, 10 de febrero de 2011
Chau Número Tres-- Mario Benedetti
La poesía siempre lee mi mente....lo que vivo hoy día.
Chau Número Tres
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo derrotando imposibles
segura sin seguro
te dejo frente al mar descifrándote
sola sin mi pregunta
a ciegas sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
Pero tampoco creas a pie juntillas todo
no creas nunca creas este falso abandono
estaré donde menos lo esperes
por ejemplo en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano horizonte
sin horas en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar de tu sueño
en la red esperando tus ojos
y mirándote.
Chau Número Tres
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo derrotando imposibles
segura sin seguro
te dejo frente al mar descifrándote
sola sin mi pregunta
a ciegas sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
Pero tampoco creas a pie juntillas todo
no creas nunca creas este falso abandono
estaré donde menos lo esperes
por ejemplo en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano horizonte
sin horas en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar de tu sueño
en la red esperando tus ojos
y mirándote.
sábado, 5 de febrero de 2011
Cielito Querido...... de vuelta a los días de la abuela
El simple hecho de entrar al lugar es ya una experiencia. Los mejores rasgos de la cultura popular mexicana fueron tomados y refrescados volviéndolos piezas de cualquier colección de arte pop. Tazas de peltre, tarros de mermelada, chocolate, café, horchata, son algunos de los objetos que evocan estas raíces muy mexicanas. Como diría Pahmuk en su libreo “El Museo de la Inocencia”: en Cielito Querido Café puedes vivir a través de los objetos y del recuerdo instantáneo que evocan.
Dichos mexicanos por todos lados, refranes populares que hoy parecen tener un dueño. Una más del marketing: adueñarse de lo popular que no tiene nombre ni autor, pero que está arraigado en la mente y el corazón del consumidor: “Como caído del cielo” “Pan comido” “Te voy a quitar el sueño” “Las penas con pan son menos”, entre otras. Me encantan las servilletas con la leyenda “Migajas de amor”.
Sigo atrapada en la decoración del display de productos, finalmente decido por un chocolate blanco, debo decir que hubiera estado bien una horchata caliente o quizá un té, pero el display con los productos me pareció (como consumidor) muy enredado de leer. Los colores y el diseño son muy originales pero quizá un consumidor más simple y que vive de prisa en una ciudad como el DF, requiere un menú un poco más sencillo y fácil de leer (bueno esa es mi sugerencia).
La forma de ordenar es muy similar a otros cafés y encuentro un detalle muy original: Aquí decimos chico, no alto. No es grande es mediano. No se dice Venti, se dice grande. Todos entendemos que es una sátira al mood gringo que Starbucks nos trajo, ¿quién está bien o mal?, el consumidor decide.
Las reglas del branding nos dirían que no podemos basar parte de la imagen de la marca en atacar a la competencia. El mensaje mercadológico detrás de los vasos es muy poderoso: somos mexicanos como tú, Starbucks quiere que te adaptes a él, nosotros nos adaptamos a ti. Por otro lado, el branding de esta marca es impecable, pega duro a los recuerdos, la tradición, el nacionalismo y a un personaje entrañable en los corazones: la abuela. Lovemarks le daría un diez perfecto como marca de amor.
Todo el camino a casa me quedé pensando, ¿a quién se le ocurrió este lugar? Y no es tanto el lugar, ¿quién fue tan listo para apropiarse de las cosas populares, darles nombre, marca y venderlos? Esto sí que es una gran hazaña y merece toda mi admiración.
Ante una sociedad mexicana transitando hacia la era digital, confundida en su identidad nacional, que acaba de pasar por una crisis económica y que es cada vez menos leal a sus marcas de costumbre, Cielito Querido no le ofrece café, ni chocolate, ni horchata, le ofrece un escape a la mejor parte de ser mexicano y un viaje a los días en la cocina de la abuela.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


