Encontrándonos entre sombras,
caminamos entre incertidumbres y deseos,
se enciende la llama de la duda y la de la fe.
Así vamos en la penumbra, encontrándonos,
palpando en el otro lo que está en sí,
buscando respuestas donde sólo hay instantes
cuestionando, provocando.
Así vamos a la espera del beso que no llega,
vagando por las calles de amores inciertos,
encuentros lejanos aunque a la vista, cercanos.
Los pies siguen el instinto,
el corazón vuela lento,
las manos te buscan como en un mapa,
como estrellas en el cielo, tus ojos.
Tus miedos se quedan atrás,
mis ganas avanzan,
las ilusiones se alzan,
te encuentro, te ansío,
me absorbes,
te ansío
me tocas,
te bebo,
me miras,
te toco,
no estás.
1 comentario:
labras con tus letras una fantasía que crece en medio del lastre de otros desencuentros, y me pregunto cómo se leería tu poema si en vez del último verso lapidario, le escribieras otro aún más contundente, pero con un sentido esperanzador... y en vez de "no estás", digas... "allí estás"
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