El miedo se diluye entre mis lagrimas.
Avanzan lento hasta mi cuello y se esfuman con esas dudas.
Tu voz es presente y me abraza.
Tus ojos ven a lo lejos y me atrapan.
Me envuelves, me arropas.
Siento tus huesos, tu calor, tus ansias.
Por un segundo, por uno solo me dan ganas de brincar el abismo de mis sueños.
Ya no hay temor, no hay bruma, ni garantías, ni corazones ni ilusiones.
Hoy hay dos cuerpos, una sensación y eso basta.
No hay retorno ni camino, sólo hay este momento.
Para tí.
- Posted using BlogPress from my iPhone
No hay comentarios:
Publicar un comentario