miércoles, 23 de septiembre de 2009

Vivir NY

Imaginar es también vivir

Acabo de volver de un viaje que esperé por mucho tiempo, que me tomó mucho tiempo planear, que dos veces atrás estuve a punto de hacer y no se dio. Este viaje fue a mi ciudad perfecta, anhelada y esperada: Nueva York.

Mucho tiempo atrás había imaginado el viaje, en mi mente había recorrido los lugares, veía películas y series por montones y cada vez anhelaba más y más estar ahí. Esta ciudad existía en mi mente, la había dibujado mil veces, llena de colores, de movimiento, de luces. Había vivido esta ciudad en mis sueños, en mis ilusiones e incluso en mis recuerdos.

Comenzar a recorrer sus calles fuera para mí un shock, pues la realidad tiene un toque de película pero es distinta. Tiene mucho de las fotos, de los libros, del Google Earth, pero ellos nunca me describieron estos aromas, estas sensaciones: el momento en el que sopla el viento sobre el Parque Central anunciando la llegada del otoño, la poesía urbana de la gente moviéndose en la Gran Estación a las seis de la tarde, el ritmo de las luces que parecen nunca apagarse y que vienen y van, el paso firme del extranjero que camina hacia la libertad que no le dio su patria, la nostalgia del que se sabe parte de esto y ajeno a los otros, el arte que vamos todos a buscar pero que cuesta interiorizar.

Nadie me contó estas cosas, no las imagine y lo agradezco infinitamente. Vivía otra ciudad en mi mente, cuando hacía mis recorridos, cuando echaba a volar mis sueños en fotos y postales. La ciudad de mi imaginación tenía otra magia no es que sea mejor o peor a la ciudad que viví en la piel, simplemente distinta y mágica en otro sentido.

Hoy me quedo con mis dos ciudades, la de mis sueños y la de que palpé con mis seis sentidos. Ambas las quiero, ambas las atesoro. El riesgo que correo es comenzar a mezclarlas y volverme un poco surrealista (ojalá así fuera), como dicen de Dalí, sistematizar la confusión, mezclar lo real con lo irreal y pintar (a mi modo con mis palabras) una realidad distinta. Creo que si miran la historia de este blog tiene mucho de eso, mi propia realidad, la que veo en mi umbral que muchas veces no es la realidad convencional, porque simplemente soy lo más alejando a lo convencional.

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