En estos días me he sentido profesionalmente inspirada, creo que han pasado sucesos que me indican poco a poco, como faros en el mar, que el camino por el que voy es el indicado, no porque esté bien o mal, simplemente porque es el que me llena y me está dando satisfacciones.
HE reflexionado mucho acerca de un método para lograr un buen análisis en los negocios y todo hasta hoy me ha remitido a la lógica y al sentido común que a veces deja de ser tan común. La lógica de cierta forma de pensar, que a lo mejor suena petulante, pero sólo tenemos algunas personas. Esto también me ha hecho sentir ajena a muchos de los que me rodean, como si viera las cosas a través de un umbral diferente, con otros colores y matices.
Todo lo que pueda decir: una metodología, alguna mejor práctica o un caso de éxito en los negocios, tiene un común denominador, que es buscar formas creativas, inteligentes e innovadoras de maximizar los resultados, de ir más allá de lo posible, de lo visible y perceptible. El éxito de la fórmula Starbuks fue ofrecer al consumidor una experiencia más que un simple vaso de café, el éxito de Google es que puedes obtener la mejor información de cualquier tema con un solo clic en su buscador y buscar solución a cualquier problma a través de Internet, el de Oxxo es que encuentras uno casi en cada esquina y abierto las 24 horas, el de Apple fue crear la necesidad que hoy muchos tenemos de un ipod.
Estas empresas a fin de cuentas son casos de éxito porque el resultado de sus ventas y ganancias superaron los limites pensados y planteados. Por más innovador que fueran las cafeterías de Starbucks o el reproductor portátil de Apple, no estaría hablando hoy de ellos sino hubieran tenido esos resultados destacables. A fin de cuentas el resultado es todo. En cualquier negocio, incluso en cualquier tema de la vida, las buenas intenciones no son suficientes. No soy dura ni inflexible, al contrario, soy partidaria de que los medios para llegar al resultado pueden ser tan amplios y cambiantes como vaya evolucionando la compañía, el mercado e incluso el país.
Lo que quiero defender con mi postura es que el resultado esperado siempre puede ser superado, superado por quien se compromete con su profesión. Por quién más allá de un trabajo o un negocio, vea en su profesión un estilo de vida que traslade a todos los ámbitos de su vida. Que se apasione por crecer y dar más, no por darle más a una empresa o a un jefe, sino por llenar su vida de más satisfacciones que no las compra ningún cheque o posición de poder. Los grandes cambios, los grandes resultados, van sin duda de la mano de grandes personas.
Hoy recibí el capitulo de una serie de escritos de una amigo al cual además de querer, admiro profundamente (tal vez él no tiene idea cuánto), creo que es mi modelo a seguir en muchas cosas, mi inspiración profesional porque nunca se ha conformado con ser normal o con superar la media de una generación, de una escuela, de un país, de su profesión en el mundo. Para él nunca ha sido suficiente y siempre ha estado convencido de que puede y merece más. Intento pensar como él, pero a veces me ha ganado la inseguridad en mi persona. Sin embargo hoy quiero empezar a ser diferente, más bien a recuperar lo que soy yo en el interior y descontaminarme un poco del medio que me aprisiona cada día, porque a fin de cuentas yo elijo si me aprisiona o lo hago yo.
El ensayo de mi amigo me hizo recordar que yo no soy común y corriente sino una persona excepcional aunque a veces yo misma atento contra mi intelecto, me puede dar mucho más de lo que le estoy exigiendo. A veces es más cómodo, pero lo cómodo no termina de hacerme feliz. Por eso me sentía incómoda cuando pensaba dedicarme a una actividad trivial donde podía ganar buen dinero pero no me representaba un reto intelectual, extrañaba mucho el reto de crecer en conocimiento, visión y carácter.
Retomando el tema del resultado, hoy he decidido que pese a lo que diga la media, pese a que con dar poco parezca suficiente, pese a que no me quede con ningún crédito, pese a que no vea una retribución económica sobresaliente, voy a dar más y voy a dar todo. Sobre todo por la persona más importante para mí: yo misma.
Quiero demostrarle a esta persona que es capaz de cumplir los retos más grandes de su vida, que parecen imposibles, quiero llevar a esta persona a romper sus límites, a dar un resultado que ni siquiera le pasaba por la mente. No voy a esperar a que pasen grandes cosas en mi vida, si cada día puedo comenzar a construir grandes cosas, un fundamento sólido para que en 10 años mire hacia atrás y vea cómo se fue construyendo el camino que me tiene ahí con la firme promesa de ser mejor, de romper siempre los límites de mi inteligencia.
Como en los negocios, tengo que desarrollar un plan para mí misma, un plan con fechas, metas, compromisos y medición de resultados. Y vuelvo a lo mismo, los negocios y las estrategias de las grandes empresas son tan lógicas que pueden empezar con uno mismo. Si desarrollamos todo el tiempo planes para un negocio o una ocupación, ¿ por qué no hacerlo para nuestra propia vida? ¿por qué en la vida muchas veces pensamos o decimos que iremos donde nos vaya llevando?
Parece absurdo, más sucede que las cosas de verdad importantes de la vida se preparan menos que la que no lo son. Such is life……….
1 comentario:
CLAP, CLAP, CLAP!!!!
STANDING OVATION A TU POST.
ojalá en este mundo hubiera mas gente que pensara así... los engranajes girarían mas facilmente.
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