Les dejo otro de mis artículos profesionales publicados. Comenten pliz!
http://bizcovering.com/business/uniqueness-a-competitive-advantage/
miércoles, 6 de mayo de 2009
martes, 28 de abril de 2009
Mis 4 acuerdos!
Mi visión personal del libro de Miguel Ruiz, "Los cuatro acuerdos"
Que lo disfruten...
http://www.autorneto.com/Literatura/Rese%C3%B1as/Mis-cuatro-acuerdos.679623
Que lo disfruten...
http://www.autorneto.com/Literatura/Rese%C3%B1as/Mis-cuatro-acuerdos.679623
viernes, 17 de abril de 2009
La pobreza, la ignorancia y mi vocación!
Este artículo es nostálgico para mí y un grito interno.
http://www.autorneto.com/Referencia/Filosofía/La-pobreza-la-ignorancia-y-mi-vocación.649805
http://www.autorneto.com/Referencia/Filosofía/La-pobreza-la-ignorancia-y-mi-vocación.649805
miércoles, 1 de abril de 2009
Yo también nací en el 82
Artículo mio mio mio, léanlo!!!
http://www.autorneto.com/Referencia/Salud-y-Bienestar/Yo-también-nací-en-el-82.619633
http://www.autorneto.com/Referencia/Salud-y-Bienestar/Yo-también-nací-en-el-82.619633
lunes, 23 de marzo de 2009
sábado, 28 de febrero de 2009
Inconforme hasta la médula!!
Soy una persona de naturaleza inconforme. Desde niña he experimentado la sensación de que las cosas, incluso los juegos de infancia, podían hacerse mejor de lo que se hacían. Poco a poco hice parte de mi vida la constante inconformidad en todos los sentidos, en la escuela, con mi situación social, en mi familia, con mis relaciones sociales, en mis relaciones sentimentales y finalmente en la vida profesional.
Si hiciera un balance, he logrado muchas cosas gracias a que la inconformidad constante me ha impulsado a trabajar para ser mejor persona y ampliar mis horizontes. Hoy soy producto en gran medida, de la inconformidad de 26 años, para bien y para mal.
Soy simplemente inconforme hasta la médula y creo firmemente que está arraigado en mi esencia y no es cuestión de mi entorno. Como decía, ser así me ha impulsado a muchas acciones con las que he podido materializar mis sueños, pero el día de hoy mi inconformidad simplemente se torna insoportable.
Creo que la inconformidad funciona cuando eres dueño del origen y destino de todas tus acciones y no tienen consecuencias sobre los demás, por ejemplo profesionalmente cuando tienes una empresa y de ti dependen las decisiones sin tener que buscar aprobación de jefes o directivos. En ese entorno la inconformidad se puede manejar con más libertad y hacer todos los cambios necesarios para mejorar. El día de hoy me duele esta inconformidad porque no soy la dueña ni del origen ni del destino de todo esto y simplemente hay un ser pequeño dentro de mí (conciencia) que se pelea con este entorno y me grita que puedo hacer las cosas mejor, que puedo ser mejor, pero es tan sencillo como que no puedo, porque hay normas, hay políticas, porque existe la mano invisible de la polaca institucional (que dicho sea de paso es peor que la mano invisible de la economía) y ante esa no hay perfección posible.
A nivel personal, la inconformidad es mucho más difícil de manejar, relaciones van y vienen y sólo una cosa es constante, querer siempre más de los demás. La inconformidad propia se traslada a los demás y uno se vuelve el gran incomprendido por todos y ante todo y pocas personas son merecedores de afecto, confianza y mucho menos, amor. Muchas veces se siente bien pensar que uno es mejor en muchas cosas: más inteligente, más comprensivo, más maduro. Sentir que uno es la mejor persona para cada rol: mejor hijo, mejor amigo, mejor pareja, mejor en todo porque nunca te conformas.
Pero ser el mejor en todo también supone que te rodees de los mejores y cuando descubres que los que te rodean no son mejores en tu perspectiva y muchos ni siquiera comprenden tu inconformidad (o ni se dan cuenta que eres inconforme) y llega un punto en el que ya no puedes compartir más porque tu parámetro empieza a transitar en otra dimensión y es cuando aparece el silencio.
El silencio de la incomprensión que se llama soledad muchas veces, soledad que no necesariamente es nostálgica o sentimental, simplemente es la sensación de sentirme sola en mis pensamientos y sentimientos, con tanto que expresar y que a veces se queda a medias.
Creo que tengo que aprender a darlo todo sin esperar nada a cambio, sin juzgar si mi interlocutor me comprende o no, sin exigir a los demás que cambien o que se inconformen igual que yo. Creo que tengo que ser más empática, lo he prometido, lo haré.
Si hiciera un balance, he logrado muchas cosas gracias a que la inconformidad constante me ha impulsado a trabajar para ser mejor persona y ampliar mis horizontes. Hoy soy producto en gran medida, de la inconformidad de 26 años, para bien y para mal.
Soy simplemente inconforme hasta la médula y creo firmemente que está arraigado en mi esencia y no es cuestión de mi entorno. Como decía, ser así me ha impulsado a muchas acciones con las que he podido materializar mis sueños, pero el día de hoy mi inconformidad simplemente se torna insoportable.
Creo que la inconformidad funciona cuando eres dueño del origen y destino de todas tus acciones y no tienen consecuencias sobre los demás, por ejemplo profesionalmente cuando tienes una empresa y de ti dependen las decisiones sin tener que buscar aprobación de jefes o directivos. En ese entorno la inconformidad se puede manejar con más libertad y hacer todos los cambios necesarios para mejorar. El día de hoy me duele esta inconformidad porque no soy la dueña ni del origen ni del destino de todo esto y simplemente hay un ser pequeño dentro de mí (conciencia) que se pelea con este entorno y me grita que puedo hacer las cosas mejor, que puedo ser mejor, pero es tan sencillo como que no puedo, porque hay normas, hay políticas, porque existe la mano invisible de la polaca institucional (que dicho sea de paso es peor que la mano invisible de la economía) y ante esa no hay perfección posible.
A nivel personal, la inconformidad es mucho más difícil de manejar, relaciones van y vienen y sólo una cosa es constante, querer siempre más de los demás. La inconformidad propia se traslada a los demás y uno se vuelve el gran incomprendido por todos y ante todo y pocas personas son merecedores de afecto, confianza y mucho menos, amor. Muchas veces se siente bien pensar que uno es mejor en muchas cosas: más inteligente, más comprensivo, más maduro. Sentir que uno es la mejor persona para cada rol: mejor hijo, mejor amigo, mejor pareja, mejor en todo porque nunca te conformas.
Pero ser el mejor en todo también supone que te rodees de los mejores y cuando descubres que los que te rodean no son mejores en tu perspectiva y muchos ni siquiera comprenden tu inconformidad (o ni se dan cuenta que eres inconforme) y llega un punto en el que ya no puedes compartir más porque tu parámetro empieza a transitar en otra dimensión y es cuando aparece el silencio.
El silencio de la incomprensión que se llama soledad muchas veces, soledad que no necesariamente es nostálgica o sentimental, simplemente es la sensación de sentirme sola en mis pensamientos y sentimientos, con tanto que expresar y que a veces se queda a medias.
Creo que tengo que aprender a darlo todo sin esperar nada a cambio, sin juzgar si mi interlocutor me comprende o no, sin exigir a los demás que cambien o que se inconformen igual que yo. Creo que tengo que ser más empática, lo he prometido, lo haré.
domingo, 15 de febrero de 2009
El amor...
Un día de enero, esperando en el aeropuerto, escribí esto:
La vida es lo que tu quieres que sea, lo que desees que sea. La rutina es tan rutina como tu lo elijas, tan divertida como te esfuerces. El amor es amor universal cuando lo decidas, es pasión, es angustia, es serenidad, el amor es flexible.
En lo flexible se encierran las posibilidades, la opción de cambiar, la dinámica de la vida. El amor es dinámico, como el día y la noche, como el mar.
El amor está en el yin y en el yang, es parte de todo. Es la nobleza y la bondad que en lo inmenso de la pasión se pueden tornar en desesperación e impaciencia. Puede pasar del yin al yang con facilidad. En el amor se puede bailar la danza de claroscuros con el perfecto equilibrio que preserva la paz y armonía de la vida. El amor es armonía.
El amor es hoy, el amor eres tú, el amor es ahor. El amor inicia dentro de cada uno, siempre, hacia cualquier persona. El amor inicia en uno mismo. Inicia y muere en el mismo sitio.
La vida es lo que tu quieres que sea, lo que desees que sea. La rutina es tan rutina como tu lo elijas, tan divertida como te esfuerces. El amor es amor universal cuando lo decidas, es pasión, es angustia, es serenidad, el amor es flexible.
En lo flexible se encierran las posibilidades, la opción de cambiar, la dinámica de la vida. El amor es dinámico, como el día y la noche, como el mar.
El amor está en el yin y en el yang, es parte de todo. Es la nobleza y la bondad que en lo inmenso de la pasión se pueden tornar en desesperación e impaciencia. Puede pasar del yin al yang con facilidad. En el amor se puede bailar la danza de claroscuros con el perfecto equilibrio que preserva la paz y armonía de la vida. El amor es armonía.
El amor es hoy, el amor eres tú, el amor es ahor. El amor inicia dentro de cada uno, siempre, hacia cualquier persona. El amor inicia en uno mismo. Inicia y muere en el mismo sitio.
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